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viernes, 16 de noviembre de 2012

Teresa Yamunaqué Bermejo




















Fotografías (de arriba-abajo):
1. Jarra. Cerámica modelada engobada con óxidos de hierro (rojo) y zinc (blanco) y estampada con labradora. Sebastián Yamunaqué Pantaleón “Chabuco”. Década 1960. Piura. Colección Museo Nacional de la Cultura Peruana – Ministerio de Cultura de Perú.
2. Botella y ollita. Cerámica modelada engobada con óxidos de hierro (rojo) y zinc (blanco) y estampada con labradora. Sebastián Yamunaqué Pantaleón “Chabuco”. Circa 1964. Piura. Archivo Gloria Joyce.
3. Marco. Cerámica modelada sin engobe de estilo filigrana. José Luis Yamunaqué Bermejo. 1967. Chulucanas, Piura. Archivo Gloria Joyce.
4. Jarra. Cerámica modelada sin engobe de estilo filigrana. José Luis Yamunaqué Bermejo. Circa 1967. Chulucanas, Piura. Archivo Gloria Joyce.
5. Burrito. Cerámica modelada sin engobe. Teresa Yamunaqué. 1969+-. Chulucanas, Piura. Archivo Gloria Joyce.
6. Ave. Cerámica modelada con engobes. José Luis Yamunaqué Bermejo. 1971. Chulucanas, Piura. Colección particular.  Archivo Gloria Joyce.
7. Chichera. Cerámica modelada sin engobe. Teresa Yamunaqué. 1977. Chulucanas, Piura. Archivo Gloria Joyce.
8. Hilandera. Cerámica modelada sin engobe. Teresa Yamunaqué. 1977. Chulucanas, Piura. Archivo Gloria Joyce.
9. Dos burritos.  Cerámica modelada sin engobe. Teresa Yamunaqué. 1977. Chulucanas, Piura. Archivo Gloria Joyce.
10. Cofres y platitos. Cerámica modelada, engobes comerciales y esgrafiado. Teresa Yamunaqué.1990's. Piura. Archivo Gloria Joyce.
11. Hilandera. Cerámica modelada y engobada. Teresa Yamunaqué. 2007-2008. Piura. Colección y archivo Gloria Joyce.
12. Campesina norteña con alforja y limeta. Cerámica modelada y engobada. Teresa Yamunaqué.  2008. Piura. Colección y archivo Gloria Joyce.
13. Ave. Cerámica modelada, engobes comerciales y esgrafiado. Teresa Yamunaqué. 2009-2010. Piura. Colección y archivo Gloria Joyce.
14. Teresa Yamunaqué sosteniendo sus obras. Portada del Suplemento Variedades de El Peruano. 2009. Fuente: http://es.scribd.com/doc/13776429/Suplemento-Variedades
15. Teresa Yamunaqué y su hijo Jaime. 2009. Fuente: http://es.scribd.com/doc/13776429/Suplemento-Variedades
16. Teresa Yamunaqué y su obra. 2009. Fuente: http://es.scribd.com/doc/13776429/Suplemento-Variedades
17. Teresa yamunaqué en su taller. 2009. Fuente: http://es.scribd.com/doc/13776429/Suplemento-Variedades
18. Teresa Yamunaqué modelando su obra. 2009. Fuente: http://es.scribd.com/doc/13776429/Suplemento-Variedades



Por Gloria Cecilia Joyce Supple (*)

Hija del alfarero Severino Yamunaqué Pantaleón de Simbilá en Catacaos (Piura). Su padre migró a Chulucanas en los años 1950’s junto con algunos alfareros con el fin de cubrir la demanda de ollas cerámicas para la chicha de jora, tejas, tubos de riego, peroles y otras piezas utilitarias como los jarrones para la chicha.

1965
Cerámica utilitaria roja modelada con paleta y piedra, quemada a la manera tradicional en huecos sobre el suelo. Cada taller se distinguía con sellos artísticos en sus ollas. En el caso de Sebastián Yamunaqué Pantaléon “Chabuco”, hermano de Severino, fue característico el uso de óxidos blancos (zinc) y rojos (hierro) sobre las botellas y jarras (ver un ejemplar en el Museo Nacional de la Cultura Peruana de Lima), además del estampado con sellos o labradoras. Don Sebastián fue el primer alfarero en usar dichos óxidos.

1967  
Inicio del rescate de técnicas antiguas del Valle de Alto Piura con el uso de engobes, provenientes de las culturas prehispánicas locales. Los pioneros fueron José Luis Yamunaqué, Máximo Inga Adanaqué, Teresa Yamunaqué, Arnulfo Aguilar Córdova y dos amigos de José Luis: Guillermo Fernández y Luis Benítez.

1967-1973
Predominio de la técnica filigrana trenzada creada por José Luis Yamunaqué hacia 1967. Siguiendo las enseñanzas de su hermano, Teresa Yamunaqué produjo obras de ese estilo en ese año.

Toda la producción cerámica de los hermanos Yamunaqué entre 1967-1971 fue de arcilla rojiza sin engobe. Teresa se destacó en hacer juguetitos y burritos con alforja.

Fue José Luis Yamunaqué quien introdujo en 1971 el uso de engobes comerciales en la cerámica de Chulucanas, después de su capacitación en Lima que obtuvo al ganar unas becas. Este logro lo transmitió a su hermana Teresa y a Máximo Inga.

Durante este período Teresa también se inició en la elaboración de esculturas folclóricas de temáticas norteñas pero por percances en su trabajo dejó de hacerlas y se dedicó mayormente a realizar cofres de tamaños y formas similares a los mates. Desde su casa vendió sus obras y asistió a las ferias regionales de Piura.

Su padre Severino y su hermano José Luis le confeccionaron unas paletas pequeñas de algarrobo semejante a las usadas por los niños. Ella las conserva y las usa siempre. Es un dato muy interesante a tomar en cuenta.

También cabe señalar que de forma errónea se ha dicho que Teresa Yamunaqué adiestró a Gerásimo Sosa Alache en el uso de la técnica negativo Vicús. Por el contrario, fue Gerásimo, quien, bajo la asesoría de la religiosa norteamericana Gloria Joyce, incursionó en 1977 en tal técnica y lo compartió con los demás ceramistas como Máximo Inga y otros aprendices de los años 1981.

Al igual que su hermano, Teresa destacó en el empleo de los engobes. Incluso José Luis creó un estilo denominado engobes infinitales, tan finos y parecidos a la cerámica de la cultura Nasca que no requerían bruñido.

1984+-
Teresa Yamunaqué se conviertió en madre soltera al nacer su único hijo Jaime. Se mudó a Lima para residir en Huampaní (Chaclacayo) en la casa de su hermano José Luis, quien se trasladó a Massachusetts (USA) para dictar clases en varios programas de cerámica a nivel nacional y en la Universidad de Harvard-Cambridge, Massachusetts.

1984-2000’s
Teresa continuó residiendo en Lima dedicada a la cerámica. En este periodo desarrolló un estilo escultórico en el que primaron las aves y patos, además de cofres esgrafiados con diseños y engobes al gusto del público. Expuso en Lima (MINCETUR) y fue enviada a Taricá, Huaraz (Ancash) y Chazuta (San Martín) como asesora en cerámica.


(*) Asesora Técnica en Chulucanas 1966-1973 y 1977-1981, en total 12 años.


viernes, 8 de junio de 2012

Cerámica de Chulucanas (Piura): Teresa Yamunaqué




CERÁMICA DE CHULUCANAS
Exposición en al vitrina cultural de la Universidad del Pacífico
Junio, 2010

Por Marcela Olivas Weston

Teresa Yamunaqué es una de las más antiguas ceramistas de Chulucanas, proveniente de una tradicional familia de artesanos. Su padre fue el alfarero Severino Yamunaqué Pantaleón, nacido en Catacaos, en la localidad de Simbilá. Su abuelo fue el gran Baltasar Yamunaqué Sosa, quien contaba que aprendió sus técnicas de cerámica de sus padres, quienes a su vez "lo aprendieron de las huacas". Su madre María Candelaria dejó la agricultura para ayudar a don Severino en sus diseños de alfarería. Pero en secreto, "porque era mujer".

Teresa veía a su padre preparar la arcilla mezclándola con agua en desmejoradas tinajas y la dejaba reposar dos días para una vez en su punto,  amasarla y estrecharla con las manos o con los pies como en vendimia. Para elaborar recipientes grandes, Severino se ayudaba de un trapo mojado, antes de ponerlos a la sombra por otro par de días. Para la decoración, y con la vasija todavía húmeda, empleaba una clase de sello ovalado llamado ‘labradora’, hecho con tierra cocida, que tenía a ambos lados dibujos incipientes.

Lo primero que le enseñó su padre a Teresa fue a hacer las asas y pegarlas; cuando hubo dominado la técnica aprendió el torneado y el paleteado --un 'sello de ánima' de la familia-- y el bruñido a piedra caliza. Teresa describe la técnica: coge su paleta de algarrobo y una piedra demacrada del río. La paleta achata los bordes de una masa de arcilla y la piedra la sostiene y la tornea. Es el mismo procedimiento que aprendió a los 9 años.  Luego hace un chorizo con otra masa arcillosa y la coloca como sello en el cuello del cántaro que quiere hacer. Y utiliza luego una madera en forma de cuchillo para dejar todo parejo.

A los 20 años comenzó a hacer piezas más funcionales y comerciales: cántaros, fuentes y jarrones. Sin embargo, en la historia de la artesanía peruana figurará que ella y su hermano, a los 15 años, fueron los primeros en hacer populares las representaciones de mates en cerámica, "de cuerpo natural y pintado de rojo o morado en la tapa y lo burilamos con incisiones de motivos florales", recuerda Teresa.

Ella también se acuerda de haber conocido al hijo del pintor José Sabogal, don José Sabogal Wiesse, quien estaba interesado en sus técnicas. La cerámica de Chulucanas tiene sus antecedentes en el estilo Vicús, cultura prehispánica desarrollada al sureste de Chulucanas, Piura, entre los años 400 y 600 después de Cristo. Su cerámica se desarrolló con técnicas tradicionales como el estirado y el anillado para su manufactura y para el acabado el engobado, el alisado y bruñido y para el decorado usaron el negativo, el modelado aplicado, la decoración incisa sobre pasta fresca y el recortado o calado. Los conocimientos transmitidos de los alfareros de Simbilá a sus hijos en Chulucanas han sido enriquecidos por una generación que dominó la técnica del negativo y aplicó nuevos colores, y logrando más finura en la textura.

Los hallazgos arqueológicos de la cultura Vicús, a comienzos de los años 60, con el redescubrimiento de la técnica del positivo-negativo, influyeron en su arte. En 1965 (1) la religiosa norteamericana Gloria Joyce, admiradora del arte popular peruano, contactó a Teresa, le sugirió que hiciera "negativos con colores y no solo con negro" y la animó a participar en ferias como la de la Mujer Campesina en la Universidad Agraria de La Molina. Además Teresa enseñó todo lo que sabía del humeado en horno a artesanos como Gerásimo Sosa y Max Inga (2).

En la década del 1980 vino a Lima para ayudar a su hermano José, "el artista, el talentoso", y decidió quedarse. En 1983 pasó una larga temporada en Huaraz difundiendo el mate en cerámica. De vuelta a Lima, inició en 1986 las clases de cerámica en un taller de Barranco, Y prosiguió dando talleres en la selva. Cuando al hermano lo becaron en Italia, ella viajó por el Huallaga y por el pueblo de Chazuta en Tarapoto. "Me dediqué a enseñar lo que sabía. Hubo gente que aprendió y se dedicó a la cerámica. Ese fue el mejor pago que recibí. Tengo mis seguidores, así la tradición continúa".

Cuando cumplió 35 años tuvo a su único hijo con otro piurano que se dedicaba a las filigranas. El niño ahora tiene 25 años: "Lo recuerdo de chiquito, cuando fuimos a hacer talleres a Huaraz, tenía año y medio y ya cogía su paleta. Y fue captando bastante. A los 8 años ya sabía humear las piezas. Ahora él es el único que queda de la herencia familiar". Jaime el hijo de María Teresa, ahora de 26 años declara que ‘Ahora, me siento identificado con el legado que me dejaron mi madre, abuelo, mi bisabuelo". María Teresa lo sabe, los Yamunaqué seguirán vivos porque ya hay quien hará hablar a la arcilla y el barro y traerá nuevos aportes que enriquecerán este quehacer creativo.

El trabajo de Teresa Yamunaqué se inserta en la tradición ceramista de Chulucanas, herederos de la técnica prehispánica del negativo-positivo de los Vicús. En sus obras se evidencia la fuerte conexión  entre la continuidad del arte popular y la tradición familiar.

En el año 2005 se declara a la Cerámica Chulucanas Producto Bandera del Perú y en el Año 2006 se otorga y se registra en Indecopi la Denominación de Origen Chulucanas.

Teresa Yamunaqué recibió en el año 2009  un Reconocimiento del Instituto Nacional de Cultura como Personalidad Meritoria de la Cultura por su valioso aporte a las artes tradicionales del Perú.

Los motivos que Teresa prefiere desarrollar con la cerámica están relacionados con las tradiciones populares de Piura, que ella conoció desde su niñez: esculturas de burros con costalillos, chicheras, hilanderas, además de cofres en forma de mate, gallinas, patos. También elabora ensaladeras, floreros, platitos, jaboneras entre muchos otros objetos utilitarios y decorativos, hechos con sus manos, llenas de amor y paciencia.


CONTACTO/ PEDIDOS:
Teresa Yamunaqué Bermejo, Pasaje Huascarán,  Mz.  E-A, lote 5, Residencial Los Girasoles, Chaclacayo, Lima.
Teléfono: 353- 1587

Lima, junio 2010


Nota aclaratoria del blogger:
(1) De acuerdo al testimonio de la religiosa norteamericana Gloria Joyce ella llegó en 1966 a Chulucanas para apoyar en una posta médica. En 1967, admiradora del arte popular peruano, Gloria Joyce contactó con Teresa Yamunaqué mientras asesoraba a su hermano José Luis Yamunaqué para que éste enseñe la técnica cerámica a un paciente de la posta médica, Max o Máximo Inga Adanaqué, procedente de un caserío cercano, La Encantada, distrito de Chulucanas. José Luis Yamunaqué después de lograr seis becas de cerámica en Lima, introdujo en 1971 el uso de los engobes comerciales y compartió esos conocimientos técnicos con Teresa y Máximo Inga.

(2) Según Gloria Joyce se ha señalado de forma errónea que Teresa Yamunaqué adiestró a Gerásimo Sosa Alache en el uso de la técnica del negativo Vicús. Por el contrario, fue Gerásimo, quien, bajo la asesoría de la religiosa norteamericana re-descubrió en 1977 la técnica del negativo y lo compartió con sus parientes, otros ceramistas como Máximo Inga, aprendices y visitantes académicos de varios países en los años 1981.