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lunes, 20 de septiembre de 2021

Formación de colecciones etnográficas de textiles y cestería del Perú en los museos europeos

 


 

 

Formación de colecciones etnográficas de textiles y cestería del Perú en los museos europeos. El caso del Museu Etnològic i de Cultures del Món de Barcelona

 

Ponencia presentada en el 1er Congreso Internacional de Textiles Andinos y Amazónicos: Tejiendo el Bicentenario 2021

 

Cuarta sesión: viernes 17 de setiembre de 2021
- Turno Tarde

 

Sesión: Curaduría y coleccionismo

Modera: Bruno Alva

 

Ponente: Sirley Ríos Acuña

 

Acceder al video de la ponencia en el siguiente enlace:

  

https://www.facebook.com/letrassanmarcos/videos/564403184889714

 

 

 

lunes, 1 de agosto de 2016

Libro: Herencias y tradiciones. Colección de Arte Popular del Museo de Arte de San Marcos


 León. Cerámica modelada, pintada y vidriada. Cusco. Siglo XVIII. 26 x 17 x 39 cm.


Kero. Madera tallada con incrustaciones de plata. Cusco. Siglo XVIII. 19 x 15,8 Ø. 

Cajón San Marcos. Joaquín López Antay. Madera y pasta policromada. Ayacucho. Siglo XX. 27 x 19 x 8 cm. 

Cruz de calvario. Madera y pasta policromada. Ayacucho. 2º mitad del siglo XX. 35,5 x 18 x 10 cm.


San Miguel Arcángel. Hilario Mendívil. Pasta, madera, tela encolada y hojalata policromada. Cusco. Siglo XX. 57 x 27,5 x 40 cm. 

Plato. Evaristo Medina. Mate burilado y pirograbado. Cochas, Huancayo. Siglo XX. 9 x 32 cm. 

Azucarero. Eulogio Medina Zanabria. Mate burilado y pirograbado. Cochas, Huancayo. 1970-80. 14 x 23 Ø.

Huiro. Mate burilado y teñido. Cochas, Junín. 1970-1980. 10,6 x 9 Ø.


Iglesia de Quinua. Leoncio Tineo. Cerámica modelada y engobada. Ayacucho. Siglo XX. 7,6 x 4,8 x 3,3 cm.

 Toro. Cerámica modelada y engobada. Ayacucho. Siglo XX. 18 x 9 x 21,1 cm.

Vaca y ternero.Cerámica modelada y pintada. Puno. Siglo XX. 15 x 11,4 x 17,5 cm.

 Toro de Pucará. Cerámica modelada, pintada y vidriada. Santiago de Pupuja, Puno. 1920. 29 x 14 x 36 cm.

Cántaro antropomorfo femenino shipibo-conibo. Cerámica pintada y barnizada. Paucocha, Loreto. Siglo XX. 37,8 x 23,7 x 19,4 cm.


Illa-chacra. Piedra Berenguela tallada. Puno. Siglo XX. 3,2 x 12 x 10,4 cm.



Museo de Arte de San Marcos. Herencias y tradiciones. Colección de Arte Popular del Museo de Arte de San Marcos. Lima: Fondo editorial del Congreso de la República, 2016.




miércoles, 1 de julio de 2015

jueves, 13 de diciembre de 2012

De la selva sus amigos. Wilberto Casanto Ríos



Fotografías (de arriba-abajo): Archivo Seminario de Historia Rural Andina-UNMSM.


Globalización y plástica amazónica

Las figuras míticas pintadas por los bora y tikuna sobre cortezas vegetales (llanchamas) son la expresión más conocida del estilo pictórico bidimensional de la plástica nativa amazónica. Desde hace dos décadas, la crítica artística peruana y mundial ha puesto atención en esta propuesta abriéndoles espacios en las principales galerías de las metrópolis internacionales. Sin embargo, la globalización asimila el arte naif desde una óptica consumista, y trata así de imponer sus propios gustos a los artistas nativos, limitando su espontaneidad temática para reducirlos a la categoría de productores en serie de postales paisajistas y exóticas.

Los pintores mestizos y extranjeros egresados de escuelas (Usco Ayar, Escuela de Arte de Iquitos, escuelas de arte internacional) han adaptado, en cierta manera, estilos y formas a la demanda mundial de arte étnico. Por su parte, los artistas nativos autodidactas, aún no dependientes del consumo occidental, han logrado combinar de manera creativa algunas técnicas de la pintura europea con la sensibilidad estética adquirida en la selva amazónica. Esta expresión costumbrista naturalista, en esencia mixta, emplea libremente tintes naturales (achiote, palillo, huito), tierra de color , plumones, témperas, esmalte, acrílico, y sus soportes son múltiples (llanchamas, madera, tela y cartulina).

Las pinturas asháninkas que ahora presentamos pertenecen a la colección personal del doctor Pablo Macera, quien desde hace más de cuarenta años ha venido reuniendo expresiones y materiales de la cultura popular peruana en sus vertientes andinas y amazónicas.


Wilberto E. Casanto Ríos

Los jóvenes generaciones asháninkas encuentran en el arte una forma de afirmación cultural. Wilberto Casanto, natural de la comunidad de Renacimiento de Kivinaqui, es un joven pintor autodidacta cuyas obras recogen la tradición oral aprendida de su abuelo y de su padre, el narrador - pintor Enrique Casanto. Desde niño, entre mitos y leyendas de la fauna amazónica, Wilberto forja su propio mundo visual y, de acuerdo con la cosmovisión de su pueblo, nos ofrece una visión cálida de la fauna amazónica. Su obra, desarrollada entre los años 1999 y 2003, plasma una relación verdaderamente humana con la naturaleza, y se caracteriza por el empleo de colores vivos, como los plumajes de las aves de pinta. Muchas de ellas sólo tienen nombre asháninka, (paró, compero, sanantzi), y son poco conocidas por la comunidad científica.

La variedad cromática lograda mediante el diestro empleo del plumón sobre cartulina está compuesta por una serie de matices verdes, marrones, amarillos, grises y rojos, con lo cual logra distinguir entre las hojas el platanillo del Chupasangre, entre troncos y árboles al palo bandera, cético, quina quina, entre otros. A pesar de su juventud, Wilberto manifiesta un uso maduro del contraste de colores, y a partir de ello distingue las tonalidades del plumaje de las aves y el pelaje de los cuadrúpedos, mostrando de manera creativa la comunidad faunística del Perené. En sus trabajos podemos encontrar así varios planos espaciales complementarios, utilizando con sencillez y frescura las tonalidades del verdor amazónico, el amanecer o el atardecer, para retratar con realismo a sus amigos, los animales de la selva.


Tradición y realismo naturalista

La pintura de Wilberto tiene un profundo contenido mágico porque se nutre de las historias que los asháninkas cuentan sobre los espíritus de los animales. Wilberto cree que hubo un tiempo antiguo donde los animales fueron personas, y sólo perdieron esa apariencia humana cuando adoptaron hábitos que infringieron las normas de convivencia comunitaria. Esa es la historia del shansho u hoatzín, ave peculiar de la Amazonia, que según la tradición oral fue en épocas milenarias un pescador descuidado. Este hombre pescaba con trampa, pero cierto día se encontró con la Dueña (madre) de las anchovetas. El ser mágico reprocha al hombre por el exterminio de sus hijos, y luego, enfurecido, lo convierte en un shansho.

Existe un realismo naturalista en las obras de Wilberto, matizado por la exquisita sensibilidad de un artista libre de condiciones académicas. Más allá del trazo perfecto, su pintura tiene un espontáneo hálito de vida y movimiento. El trasfondo ecologista de sus pinturas responde a la cosmovisión de su pueblo, pues trasciende los aspectos materiales de la fauna amazónica porque busca permanecer en nuestra conciencia, recordándonos del peligro que entraña la desaparición de cada uno de estos animales hijos de la madre tierra amazónica.

Por ello, su arte trasciende la coyuntura, y no trata de satisfacer la moda étnica occidental, sino que a partir de sus propias temáticas encuentra un espacio propio dentro de la modernidad. Wilberto es un artista privilegiado por haber crecido en comunión con la naturaleza fantástica amazónica, donde las sensaciones e imágenes fluyen libremente en el alma humana, y por eso, aun cuando respeta las técnicas académicas en uso del espacio, no se constriñe a un marco estético de gabinete, sino que pinta libremente, como si supiera que sus trazos son guiados por la magia de sus antepasados.


Curadora: María Belén Soria Casaverde
Fecha: Lima, 6 de mayo al 24 de junio de 2005
Lugar: Sala de exposiciones Colegio Real. Psje. Simón Rodríguez 655, Lima (costado del Congreso)


Fuente:



viernes, 30 de noviembre de 2012

Libro El poder libre Asháninca: Juan Santos Atahualpa y su hijo Josecito (2009)





Fotografías (de arriba-abajo):
1. Portada del libro editado por la Universidad San Martín de Porres. Fuente: http://pablomacera.blogspot.com.es/2009/08/el-poder-libre-ashaninca.html
2.  Josecito, un auténtico “Dios de la paz”, portando en sus manos dos báculos,
uno de madera chonta y otra de madera palmiche, símbolos de la resistencia y la paz respectivamente, recorrió muchos valles llevando su mensaje de concordia. Pintura sobre papel. Enrique Casanto. Fuente:
3. Juan Santos Atahualpa, hijo de Cosai (José) Santoshi (Santos) Shencari (Shingari) y de doña María Atahualpa Coya nieta del padre Sol y descendiente de los últimos incas. Pintura sobre papel. Enrique Casanto. Fuente:
4. Shevancaro (Cucaracha) fue un guerrero muy malo que carcomía a los heridos en los pies, para que no caminaran y carcomía en las manos para que no pudieran agarrar las flechas. Este guerrero era adivino y se convertía en cucaracha, para despistar. Pintura sobre papel. Enrique Casanto. Fuente: https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjlKy3ZXSuT1M5Apzfz55_L6c5DcP16ZYnp7rVJSlET-Si5DZ8bnzmuqIdz4V3AxxRWkVO4wmmD8s4FUxo87_fxL2H3TfI7VfZPcoaO_ps-QZc27I_FDIGuWgf1uHpyoI-oyDb2yfn2JiL6/s1600-h/58.+SHEVANCARO.jpg



Pablo Macera y Enrique Casanto nos introducen en la memoria histórica y el universo simbólico del pueblo asháninca, presentando relatos inéditos sobre la rebelión de Juan Santos Atahualpa (1742-1752), que continuó su hijo Josecito, personaje legendario desconocido en la historiografía oficial, pero recordado hasta hoy por los asháninca como Niño Josecito. Este libro permite comprender por qué Juan Santos Atahualpa eligió la Selva Central para iniciar su movimiento, cuáles fueron las causas de la empatía entre su mensaje mesiánico y la cosmovisión de los pueblos amazónicos, y las estrategias políticas empleadas para unificarlos frente al enemigo hispano. Asimismo ofrece un primer registro de los símbolos faciales y huellas que se emplean en la vida cotidiana y ritual asháninca. Un aporte invalorable para conocer profundamente la cultura peruana.


Fuente:



Muestra Amazonía Ancestral en el Museo Nacional de la Cultura Peruana (*)






Fotografías (de arriba-abajo).
2. Armas (flechas, lanzas, atontadores) para cazar animales. Fuente: http://www.agendameperu.com/2011/06/27/amazonia-ancestral/
5.  Asháninkas. Fotografía: Giancarlo Shibayama/ El Comercio. Fuente: http://sientemag.com/amazonia-ancestral


La colección comprende objetos de indumentaria tradicional como plumaria, utensilios de madera y collares de semillas así como instrumentos musicales, cerámicas, entre otros.

La colección de objetos etnográficos recientemente donados por el Instituto Lingüístico de Verano al Museo Nacional de la Cultura Peruana (MNCP) podrá apreciarse hasta el 24 de septiembre en el tradicional recinto, en la muestra denominada “Amazonía Ancestral”.

La colección, que representa la extraordinaria diversidad cultural del Perú, comprende objetos de indumentaria tradicional como plumaria, utensilios de madera y collares de semillas; así como instrumentos musicales, cerámicas, entre otros; que representan la vida cotidiana de grupos étnicos como los asháninka, maijuna, awajun, shipibo, machiguenga, culina, cashinahua, amarakairi y jebero.

Como sabemos, la Amazonía constituye una gran reserva no solo en lo relacionado a su biodiversidad, sino también en las etnias que la vienen poblando desde tiempos ancestrales.

El Instituto Lingüístico de Verano llegó al Perú en 1946. Su misión fue estudiar, rescatar y revalorar los idiomas nativos desde un punto de vista religioso y cultural, especialmente en la Amazonía. Al indagar sobre la cultura material de los grupos étnicos, conformaron una colección de objetos etnográficos, mayormente amazónicos y en menor proporción, arqueológicos y andinos.

Cumplida su misión en el Perú, el Instituto Lingüístico de Verano ha donado su centro de operaciones, en Yarinacocha, al Estado Peruano y, del mismo modo, su colección de objetos etnográficos al Ministerio de Cultura, a fin de enriquecer las colecciones del Museo Nacional de la Cultura Peruana, comprometiéndolos a preservar este valioso patrimonio para las generaciones futuras.

La exposición estará abierta hasta el 24 de setiembre en el museo situado en Av. Alfonso Ugarte 650, Lima. Visitas de martes a sábado de 10:00 a.m. a 5:00 p.m. Informes: 423-5892.


(*) Publicado originalmente el 29 de junio de 2011.  


Fuente:



lunes, 26 de noviembre de 2012

Exposición y colección de arte popular del Museo de la Nación de Perú








Fotografías (de arriba-abajo): Sirley Ríos Acuña. 2007.

1. Jarras, chúas o platos, apajatas o limitatas y torito de Pucará. Cerámica vidriada. Puno.
2. Canastas y cernidor de la Amazonía. Cestería.
3. Danzantes de la fiesta de la Virgen del Carmen de Paucartambo obra del cusqueño Santiago Rojas Álvarez y máscaras diversas. Imaginería y mascarería.
4. Mates azucareros del Valle del Mantaro (Junín) y músico ayarachi de cerámica de Puno.
5. Cruz de camino. Madera y pasta policromada. Florentino Jiménez Toma. c. 1996. Ayacucho.
6. Nacimiento cusqueño. Muñequería. Maximiliana Palomino de Sierra. Cusco.



miércoles, 21 de noviembre de 2012

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Instrumentos musicales del Perú






Fotografías (de arriba-abajo): Archivo Universidad del Pacífico.
1. Vitrina cultural de la Universidad del Pacífico.
2. Waqra. Cuerno de res. Siglo XX. Sierra central. Colección Museo Nacional de la Cultura Peruana.
3. Quijada de burro. Hueso. Siglo XX. Lima. Colección Museo Nacional de la Cultura Peruana.
4. Par de polainas con cascabeles o Shacshas. Cuero y bronce. Siglo XX. Huaraz, región Ancash. Colección Museo Nacional de la Cultura Peruana.
5. Tambor con baquetas. Piel de mono, madera y fibra vegetal. Década 1950. Amazonía. Colección Museo Nacional de la Cultura Peruana.

INSTRUMENTOS MUSICALES DEL PERÚ
Exposición en la vitrina cultural de la Universidad del Pacífico
Del 15 de octubre al 19 de noviembre, 2009


José María Arguedas afirmaba que  “Si toda la música del Ande es de tono general y característico, es también la que más estilos y variaciones tiene. Dos pueblos a veces separados solo por algunas leguas, ya tienen su estilo propio. Y los instrumentos y los temples han sido adaptados, con una energía profunda, a la interpretación  de la más leve diferencia de estilo... En estos mismos pueblos, cada fiesta tiene su música especial, y esta música tiene instrumentos propios”.